Del Edén a Enoc · Parte 1 · 4 min
Una voz que sembró dudas
Adán y Eva vivían en el jardín que Dios les había preparado. Había árboles hermosos, agua y alimento abundante. Podían escuchar a las aves y cuidar juntos aquel hogar lleno de vida.
Dios les había permitido comer de los árboles del jardín. Pero les había dado una indicación clara: no debían comer del árbol de la ciencia del bien y del mal. La libertad que tenían también incluía la posibilidad de confiar en su palabra.
Un día, Eva se encontró cerca de aquel árbol. Allí la serpiente le habló y puso en duda lo que Dios había dicho. Sus palabras la invitaron a mirar de otra manera la indicación que había recibido.

Eva respondió que podían comer del fruto de los árboles. Explicó que había un árbol del que no debían comer. Pero la serpiente contradijo la advertencia de Dios y le hizo creer que desobedecer le traería algo mejor.
El fruto parecía bueno y agradable a la vista. Eva comenzó a desear lo que la serpiente le prometía. En lugar de mantenerse en la palabra de Dios, tomó del fruto y comió.
Después llevó el fruto a Adán. Él también lo recibió y comió. Cada uno había tomado una decisión, y ninguno podía hacer que la desobediencia del otro volviera buena la suya.

Entonces se dieron cuenta de que estaban desnudos. Juntaron hojas de higuera y se hicieron delantales. Aquellas hojas podían cubrir sus cuerpos, pero no podían devolverles la tranquilidad que habían perdido.
El jardín seguía rodeándolos, pero ellos ya no se sentían como antes. La confianza había sido herida. Lo que parecía ofrecerles algo mejor los había llevado a una tristeza que no conocían.
La historia nos ayuda a recordar que una invitación atractiva también puede engañarnos. Podemos detenernos, recordar lo que Dios nos enseña y pedir ayuda antes de elegir. En el jardín, Adán y Eva pronto escucharían una voz muy diferente: Dios venía a buscarlos.

Basado en Génesis 2:16-17; 3:1-7 · Patriarcas y profetas, 3.
Para conversar en familia
- Confianza en Dios
- Sabiduría
- Responsabilidad
- ¿Qué indicación había dado Dios acerca del árbol?
- ¿Cómo intentó la serpiente cambiar la confianza de Eva?
- ¿Qué podemos hacer antes de aceptar una invitación que nos confunde?
Actividad · 2–5 minutos
Detenerse antes de elegir
Un adulto propone una situación: alguien te invita a tomar algo que pertenece a otra persona. Practiquen decir «Voy a preguntar primero». Después elijan a un adulto de confianza al que puedan pedir ayuda para saber qué hacer.
Para practicar hoy: Puedo detenerme y pedir ayuda antes de elegir.
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