La creación · Historia 2 · 4 min
La tierra se viste de verde
La tierra seca ya había aparecido entre los mares. Pero todavía no había hojas en las colinas ni árboles junto al agua. En aquel tercer día, Dios siguió preparando el mundo.
Dios mandó que la tierra produjera vegetación: plantas que dieran semilla y árboles que dieran fruto. Y así sucedió. La tierra recibió una abundancia de vida que antes no estaba allí.
Podemos imaginar un pequeño brote que abre sus hojas. Cerca de él hay plantas de otras formas y tamaños. No todo es igual. La variedad hace del paisaje un lugar hermoso para observar con atención.

Los árboles también tenían su lugar. Sus ramas sostenían hojas y frutos. Dentro de los frutos había semillas, y las plantas podían producir más plantas de su misma clase. Aquel regalo no era solamente para un momento.
El mundo recién creado estaba lleno de belleza. Había árboles hermosos, flores y espacios verdes. Era un hogar abundante, preparado antes de que llegaran las personas que vivirían en él.

Todavía no había pájaros cantando entre las ramas ni conejos escondidos en la hierba. Aquellos animales llegarían en otros días. En esta parte de la historia, podemos mirar las plantas y descubrir cuánto hay que admirar en ellas.
Una flor pequeña y un árbol grande son diferentes, pero ambos forman parte de la creación. Podemos acercarnos con cuidado, mirar sus colores y evitar arrancar algo solo porque está a nuestro alcance.
Dios vio que era bueno. Pasó la tarde y llegó la mañana: terminó el tercer día. La tierra ya no estaba desnuda; estaba llena de plantas, semillas y frutos.

Si cuidamos una planta en casa, podemos regarla cuando lo necesite y darle espacio para crecer. Cuidar algo vivo es una pequeña responsabilidad que podemos aprender juntos. El mundo se había vestido de verde, y aún quedaban maravillas por descubrir.
Adaptación basada en Génesis 1:11–13
Lectura complementaria: Patriarcas y profetas, Elena G. de White, capítulo 2: La creación.
Para conversar en familia
- Respeto
- Responsabilidad
Versículo para memorizar
“Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza”
Génesis 1:12 · fragmentoRVR1960
- ¿Qué mandó Dios que produjera la tierra en el tercer día?
- ¿Qué te asombra de las semillas que hay dentro de los frutos?
- ¿Cómo puedes ayudar a cuidar una planta sin arrancar sus hojas?
Actividad · 2–5 minutos
Aprendemos a cuidar una planta
Con un adulto, observen una planta de casa o del jardín sin arrancar hojas ni flores. Pregunten qué necesita: agua, luz o espacio. El adulto elige una tarea adecuada, como comprobar si la tierra está seca o retirar un objeto que estorba, y la hacen juntos. Recuerden que cuidar una planta empieza por aprender lo que necesita.
Para practicar hoy: Puedo observar las plantas con respeto y pedir ayuda para cuidarlas.
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Rompecabezas
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