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Siguiendo a Jesús · Parte 28 de 40 · 2 min

Jesús ora en el jardín

Jesús fue con sus discípulos a un jardín llamado Getsemaní. Era de noche, y las horas que venían serían muy difíciles.

Los amigos caminaron entre los olivos.

Jesús les pidió que velaran y oraran. Llevó a Pedro, Santiago y Juan más adentro del jardín. Después se alejó un poco para orar a solas.

Jesús llevó a tres amigos al jardín
Jesús llevó a tres amigos al jardín

Estaba profundamente triste. Habló con sinceridad a su Padre sobre el sufrimiento que tenía delante.

Jesús pidió que, si era posible, esa copa de dolor pasara de él. Pero eligió la voluntad de su Padre por encima de su deseo de evitar el sufrimiento.

“Padre, que se haga tu voluntad.”

Jesús oró en el jardín y confió en su Padre.
Jesús oró en el jardín y confió en su Padre.

Cuando volvió a donde estaban sus amigos, los encontró dormidos. Estaban cansados y no habían comprendido cuánto necesitaba su compañía atenta.

Jesús encontró dormidos a sus amigos
Jesús encontró dormidos a sus amigos

Con ternura los animó a orar. Después volvió a hablar con su Padre.

El jardín estaba tranquilo en la noche.

Jesús no dejó de amarnos cuando amar se volvió difícil. Confió en Dios y se preparó para enfrentar lo que venía.

Podemos orar cuando sentimos miedo o tristeza. No tenemos que fingir que todo es fácil.

Podemos orar cuando sentimos miedo
Podemos orar cuando sentimos miedo

Dios recibe nuestras oraciones sinceras, y Jesús sabe lo que significa necesitar fuerzas para una tarea difícil.

Relato basado en Mateo 26:36–46.

Lectura complementaria: El Deseado de Todas las Gentes, capítulo 74. Abrir el libro

Para conversar en familia

  • Confianza en Dios
  • Honestidad

Versículo para memorizar

“Orad sin cesar.”

1 Tesalonicenses 5:17RVR1960

  1. ¿Qué estaban haciendo los amigos cuando Jesús volvió después de orar?
  2. ¿Cómo crees que se sentía Jesús al necesitar compañía en el jardín?
  3. ¿Cómo podemos pedir ayuda cuando una tarea nos da miedo o tristeza?

Actividad · 2–5 minutos

Una oración sincera

Con un adulto, piensa en algo que te cuesta hacer. Ponle nombre a lo que sientes y, si quieres, dilo en una oración breve. Después pide una ayuda concreta, como compañía o una explicación del primer paso.

Para practicar hoy: Podemos hablar con sinceridad de nuestros sentimientos y pedir ayuda para lo difícil.

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Página para colorear

Abre la actividad interactiva o prepara la hoja imprimible para casa, clase o familia.

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