Historia bíblica · Parte 7 de 7 · 4 min
Un viaje de noche hacia Egipto
Los sabios ya habían partido.
Habían regresado a su tierra por otro camino, tal como Dios les había indicado.
Jesús seguía con María y José.
Pero el rey Herodes quería encontrarlo para hacerle daño.
El niño estaba en peligro.
Una noche, mientras José dormía, un ángel del Señor se le apareció en sueños.
El mensaje era urgente.
—Levántate. Toma al niño y a su madre, y huye a Egipto. Quédate allí hasta que yo te avise.
El ángel le explicó que Herodes buscaría al niño para matarlo.

José comprendió que debía actuar.
No podía esperar hasta la mañana.
Se levantó mientras todavía era de noche.
María y José tomaron a Jesús y salieron rumbo a Egipto.
Dejaban atrás el lugar donde habían estado viviendo.
Tenían por delante un camino largo y una tierra diferente.
Pero lo más importante era proteger al niño.
María cuidaba a Jesús. José acompañaba a su familia.

Juntos avanzaron hacia un lugar donde podrían refugiarse del peligro.
Los regalos que habían recibido de los sabios serían una ayuda para la familia durante aquel tiempo lejos de casa.
Viajar con un niño pequeño requería cuidado.
Jesús necesitaba descansar, alimentarse y permanecer cerca de su mamá.
El viaje debía hacerse paso a paso.
Finalmente llegaron a Egipto.
Allí se quedaron, lejos de Herodes.

No sabemos cada detalle de aquel camino ni de la casa donde vivieron. La Biblia nos cuenta que José obedeció la advertencia y llevó a María y a Jesús a Egipto.
Dios les había mostrado cómo buscar protección. Y José había escuchado.
Desde el anuncio de Gabriel habían sucedido muchas cosas.
María había recibido una noticia maravillosa.
José había aprendido a confiar en el mensaje de Dios.
Jesús había nacido en Belén.
Los pastores habían ido a conocerlo.
Simeón y Ana habían dado gracias por él.
Los sabios habían llegado desde Oriente con sus regalos.
Y ahora, en una tierra nueva, María y José seguían cuidándolo.
Jesús todavía tenía mucho por crecer. Su vida apenas comenzaba.
Aquí termina nuestra serie sobre el nacimiento de Jesús. Su historia continuará mientras crece.
Adaptación de Mateo 2:13–15.
Apoyo: El Deseado de Todas las Gentes, capítulo 6: Su estrella hemos visto.
