Siguiendo a Jesús · Parte 36 de 40 · 2 min
Un compañero en el camino
Dos seguidores de Jesús caminaban hacia un pueblo llamado Emaús. Hablaban de las cosas que habían sucedido en Jerusalén.
Sus pies siguieron el camino que salía de la ciudad.
Estaban tristes y confundidos. Jesús había muerto, y ahora unas mujeres habían contado que su tumba estaba vacía.
Otro viajero se unió a ellos. Era Jesús, pero no lo reconocieron.
Él preguntó de qué hablaban. Le contaron sus esperanzas perdidas y las noticias sorprendentes.

Jesús comenzó a explicar lo que las Escrituras decían acerca del Mesías. El plan de Dios no había fallado, aunque ellos no lo habían comprendido.
Mientras escuchaban, la esperanza comenzó a crecer en sus corazones.
Al llegar al pueblo, le pidieron que se quedara. En la mesa, tomó el pan, lo bendijo y lo partió.
Los amigos se reunieron alrededor de la mesa.
Entonces se les abrieron los ojos. Reconocieron a Jesús, y él desapareció de su vista.
Se apresuraron a volver a Jerusalén para compartir lo sucedido. Su camino de tristeza se había convertido en un camino de esperanza.
Podemos escuchar a un amigo desanimado y aprender juntos de la Palabra de Dios. Jesús cuida de quienes todavía tienen preguntas sin resolver.
Relato basado en Lucas 24:13–35.
Lectura complementaria: El Deseado de Todas las Gentes, capítulo 83. Abrir el libro
