Siguiendo a Jesús · Parte 14 de 40 · 2 min
¿Quién es el más importante?
Los discípulos habían estado caminando con Jesús. Durante el camino discutieron sobre cuál de ellos era el más importante.
Cuando llegaron a la casa, Jesús preguntó de qué habían hablado.
Los amigos guardaron silencio. Su discusión ya no sonaba tan bien.
Jesús se sentó y llamó a los doce.
Explicó que quien quisiera ser el primero debía estar dispuesto a ser el último y servir a todos.

Entonces Jesús colocó a un niño en medio de ellos y lo abrazó.
Dijo que recibir a un niño en su nombre también era recibirlo a él. Y recibirlo a él significaba recibir al Padre que lo había enviado.
El niño no traía dinero, poder ni un título importante. Sin embargo, Jesús le dio un lugar de honor y cuidado.
Sus amigos necesitaban dejar de competir y aprender a notar a quienes fácilmente podían ser olvidados.
Podemos practicar esa enseñanza esperando nuestro turno, ayudando a un niño más pequeño o haciendo espacio para alguien nuevo.
El mejor ayudante no siempre es quien habla más fuerte. Jesús valora un corazón dispuesto a amar y servir.
Relato basado en Marcos 9:33–37.
Lectura complementaria: El Deseado de Todas las Gentes, capítulo 48. Abrir el libro