Historia bíblica · Parte 3 de 7 · 4 min
Un pequeño bebé en Belén
Llegó una orden del emperador.
Las personas debían registrarse, y José tenía que viajar a Belén, el pueblo de su familia.
Belén era conocido como la ciudad de David.
José pertenecía a la familia de aquel rey.
María fue con él.
Ella esperaba a Jesús, y faltaba poco para que naciera.
Dejaron Nazaret y comenzaron el viaje.
Era un camino largo.
Había que avanzar poco a poco, descansar y seguir.

José y María llevaban consigo una noticia que los llenaba de esperanza: el Salvador estaba por nacer.
Finalmente llegaron a Belén.
Pero allí no encontraron espacio disponible en el lugar donde podían alojarse.
María necesitaba descansar.
Y pronto llegó el momento de que naciera el bebé.

Jesús nació en un lugar sencillo.
No había una cama elegante preparada para él.
No había un palacio ni una gran celebración.
María lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre.
Un pesebre es el lugar donde se pone la comida para los animales.
Aquella noche se convirtió en la pequeña cama de Jesús.
El bebé al que María y José habían esperado ya estaba con ellos.
Podían verlo. Podían sostenerlo en sus brazos. Podían cuidarlo.
Le pusieron por nombre Jesús, como el ángel había indicado.

El Hijo de Dios había venido al mundo como un bebé pequeño.
Necesitaba abrigo, alimento y el cuidado de su familia.
Todavía no caminaba. Todavía no hablaba.
Pero su llegada era una noticia maravillosa para todas las personas.
Dios había cumplido su promesa. El Salvador había nacido.
María y José lo cuidaban en aquel lugar sencillo. El pesebre no era una cama de rey, pero allí estaba el niño que traería esperanza al mundo.
Jesús no había venido solamente para las personas importantes o las que tenían mucho dinero.
Había venido para todos.
Para las familias de los pueblos. Para quienes trabajaban cada día.
Para las personas que estaban tristes o se sentían solas.
Para los niños también.
Mientras María y José permanecían junto al bebé, algo extraordinario estaba por suceder en los campos cercanos.
Unos pastores iban a recibir una noticia.
La historia del nacimiento de Jesús continuará.
Adaptación de Lucas 2:1–7; Mateo 1:25.
Apoyo: El Deseado de Todas las Gentes, capítulo 4: Un salvador os es nacido.