Stories With a Purpose

Parábola de Jesús · Parte 5 de 20 · 3 min

Las semillas y los cuatro terrenos

Un día, muchas personas se reunieron junto al lago para escuchar a Jesús. Él subió a una barca y les contó la historia de un sembrador.

Jesús contó la parábola desde una barca a la multitud.
Jesús contó la parábola desde una barca a la multitud.

El sembrador salió al campo con sus semillas.

Abrió la mano y esparció las semillas sobre la tierra.

Un sembrador reparte semillas junto a un camino, piedras y tierra fértil.
El sembrador esparció semillas en distintos terrenos.

Algunas cayeron en el camino. Allí el suelo estaba duro. Llegaron las aves y se las comieron.

Otras cayeron donde había muchas piedras y poca tierra. Brotaron pronto, pero no tenían raíces profundas. Cuando el sol calentó, se secaron.

Otras semillas cayeron entre espinos. Los espinos crecieron y no dejaron espacio para las plantas. No pudieron dar una buena cosecha.

Pero otras semillas cayeron en tierra buena.

Sus raíces crecieron. Las plantas se hicieron fuertes y produjeron mucho grano.

Las semillas cayeron en el camino, entre piedras, entre espinos y en tierra buena.
Las semillas cayeron en el camino, entre piedras, entre espinos y en tierra buena.

El campo se llenó de una cosecha abundante.

Trigo sano crece en buena tierra, junto a piedras, espinos y un camino.
La buena tierra permitió que creciera el grano.

Después, Jesús explicó el significado de la historia.

La gente escuchó mientras Jesús explicó la parábola.
La gente escuchó mientras Jesús explicó la parábola.

La semilla representa su palabra: las cosas que Dios nos enseña. Los terrenos muestran distintas maneras de escucharla.

A veces oímos algo bueno, pero no le prestamos atención. Otras veces empezamos con alegría y nos rendimos cuando es difícil.

También podemos llenarnos de tantas preocupaciones o cosas que queremos tener, que dejamos de escuchar a Dios.

La buena tierra representa a quienes escuchan, reciben la enseñanza y la ponen en práctica.

Cuando Jesús nos enseña a ser amables, podemos hablar con cariño. Cuando nos enseña a compartir, podemos ofrecer algo nuestro.

Un niño compartió su juguete con otro niño.
Un niño compartió su juguete con otro niño.

No tenemos que hacerlo todo solos. Podemos pedirle que nos ayude a entender y a crecer.

Así, su palabra no se queda solamente en nuestros oídos. También crece en nuestra vida.

Jesús nos cuenta una historia, y su amor nos acompaña.

Adaptación de Mateo 13:1–9, 18–23.

Apoyo: Palabras de vida del gran Maestro, capítulo 2: La siembra de la verdad. Leer la referencia

Para conversar en familia

  • Perseverancia
  • Obediencia
  • Amor

Versículo para memorizar

“En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.”

Salmos 119:11RVR1960

  1. ¿En qué terreno crecieron las semillas hasta producir una buena cosecha?
  2. ¿Cómo crees que se sintió el sembrador al ver crecer las plantas?
  3. ¿Cómo puedes poner en práctica una enseñanza amable después de escucharla?

Actividad · 2–5 minutos

Escuchar y hacer

Elijan una enseñanza sencilla de Jesús, como compartir o hablar con cariño. Cada persona propone una acción que la muestre y la practica. Comparen escuchar y actuar con la semilla que encuentra espacio para crecer en buena tierra.

Para practicar hoy: Puedo convertir una enseñanza que escuché en una acción amable.

Más historias con estos valores

Clasificar

Abre la actividad interactiva o prepara la hoja imprimible para casa, clase o familia.

Abrir actividad →