Parábola de Jesús · Parte 4 de 20 · 3 min
¿Quién se detuvo a ayudar?
Un hombre le preguntó a Jesús a quién debía amar como a su prójimo. Jesús respondió con una historia.
Un viajero iba de Jerusalén a Jericó. En el camino, unos ladrones le quitaron sus cosas y lo dejaron herido.

El hombre necesitaba ayuda. No podía continuar solo.
Pasó un sacerdote por aquel camino. Vio al herido, pero siguió de largo. Después pasó otro hombre que ayudaba en el templo. También siguió su camino.


Entonces llegó un samaritano.
Los samaritanos y los judíos no siempre se llevaban bien. Pero aquel viajero no pensó solamente en esas diferencias.
Vio al hombre y sintió compasión.

El samaritano se acercó para ayudarlo.
Cuidó sus heridas y las vendó.
Lo puso sobre su animal y lo llevó a una posada, un lugar donde podría descansar.

Allí siguió cuidándolo.
A la mañana siguiente sacó dos monedas y se las dio al encargado. Le pidió que atendiera al herido. Si hacía falta más dinero, lo pagaría cuando regresara.

Cuando terminó la historia, Jesús preguntó quién había sido un buen prójimo para el herido.
La respuesta era clara: el que lo había ayudado con compasión.
Jesús invitó al hombre que preguntaba a hacer lo mismo.
Amar no es solamente decir palabras bonitas. También es detenernos, mirar lo que otro necesita y hacer lo que podamos para ayudar.
Si ves a alguien lastimado, busca enseguida a un adulto de confianza. Puedes acompañarlo mientras llega ayuda.
También podemos compartir, consolar y tratar con respeto a quienes son diferentes de nosotros.

No tenemos que conocer a alguien para desearle el bien. El amor de Dios nos enseña a cuidar de los demás.
Jesús nos cuenta una historia, y su amor nos acompaña.
Adaptación de Lucas 10:25–37.
Apoyo: Palabras de vida del gran Maestro, capítulo 27: La verdadera riqueza. Leer la referencia
Para conversar en familia
- Compasión
- Servicio
- Respeto
Versículo para memorizar
“La congoja en el corazón del hombre lo abate; Mas la buena palabra lo alegra.”
Proverbios 12:25RVR1960
- ¿Cómo ayudó el samaritano al viajero que estaba herido?
- ¿Cómo pudo sentirse el viajero cuando alguien se detuvo a cuidarlo?
- ¿A qué adulto avisarías si vieras a una persona lastimada?
Actividad · 2–5 minutos
Encontrar ayuda juntos
Con un adulto, imaginen que alguien se lastima durante un juego. Practiquen decir dónde ocurrió y pedir ayuda con claridad. Después nombren otras formas sencillas de cuidar, como acompañar o acercar algo que el adulto indique.
Para practicar hoy: Puedo notar que alguien necesita ayuda y avisar enseguida a un adulto de confianza.
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