Siguiendo a Jesús · Parte 24 de 40 · 2 min
Jesús promete volver
Jesús y sus discípulos salieron del templo y fueron al monte de los Olivos. Sus amigos tenían preguntas sobre el futuro.
Se sentaron con Jesús en la ladera.
Él explicó que vendrían tiempos difíciles. Habría problemas, falsos maestros y personas que intentarían asustar o engañar a los demás.
Sus amigos no debían creer cada noticia alarmante. Necesitaban recordar sus palabras y seguir compartiendo el amor de Dios.
Jesús también les dio una promesa llena de esperanza. Él volvería.
“Volveré.”

Su regreso no sería un secreto que solo unas pocas personas pudieran ver. Describió una venida visible, con poder y gloria.
Les enseñó a estar preparados viviendo con fidelidad, ayudando a los demás y confiando en él.
La brisa de la ladera movía los árboles.
Sus seguidores no necesitaban adivinar una fecha ni asustar a otras personas. Su tarea era seguir amando y sirviendo mientras esperaban.
No sabemos todo lo que traerá el día de mañana. Pero sí podemos elegir qué hacer hoy.
Podemos decir la verdad, cuidar a un vecino y recordar la promesa de Jesús. La esperanza nos da valor para hacer el bien, aun cuando el mundo parece incierto.
Relato basado en Mateo 24:1–14,29–31.
Lectura complementaria: El Deseado de Todas las Gentes, capítulo 69. Abrir el libro