Un milagro de Jesús · Parte 11 de 20 · 3 min
Una mano tocó su manto
Una mujer llevaba doce años enferma. Había buscado ayuda y gastado lo que tenía, pero seguía sufriendo.

Un día oyó hablar de Jesús. En su corazón nació la esperanza de acercarse a él. Fue a buscarlo y lo encontró rodeado de muchas personas.
Había muchas personas alrededor. La mujer avanzó entre la gente, sin querer llamar la atención.
Pensaba que, si lograba tocar su ropa, podría quedar sana.
La mujer se acercó y tocó el borde del manto.
En ese momento sintió que su enfermedad había terminado. Después de tanto sufrimiento, había recibido salud.

Jesús se detuvo y preguntó quién lo había tocado.
Sus discípulos veían a muchas personas apretadas a su alrededor. Pero Jesús sabía que alguien se había acercado de una manera especial.
La mujer sintió temor. Aun así, vino delante de él y contó sinceramente lo que había sucedido.
Jesús escuchó a la mujer con ternura.
No quería que se fuera pensando que había robado una ayuda o que su manto tenía poderes mágicos.
Le habló como a una hija querida. Le dijo que su fe la había ayudado y que podía ir en paz.

La mujer había recibido más que una mejoría que debía esconder. Jesús le dio un lugar y palabras de paz.
Esta historia nos recuerda que podemos acercarnos a él sin tener que llamar la atención de todos.
También podemos escuchar a quienes han pasado mucho tiempo sufriendo. Una persona no deja de necesitar cariño porque su dificultad sea larga.

Si alguien cuenta algo importante, podemos hacer una pausa y escuchar. La atención puede ser un regalo lleno de amor.
Jesús cuida y ayuda, y podemos compartir su bondad.
Relato basado en Marcos 5:25–34.
Lectura complementaria: El Deseado de Todas las Gentes, capítulo 36. Abrir el libro
Para conversar en familia
- Confianza en Dios
- Valentía
- Compasión
Versículo para memorizar
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.”
Mateo 11:28RVR1960
- ¿Qué hizo Jesús después de que la mujer tocó su manto?
- ¿Cómo pudo sentirse ella cuando Jesús la escuchó con ternura?
- ¿Cómo puedes mostrar atención cuando alguien te cuenta algo importante?
Actividad · 2–5 minutos
El regalo de escuchar
Por turnos, una persona cuenta algo pequeño de su día y otra escucha sin interrumpir. Quien escuchó repite una idea que oyó y pregunta si entendió bien. Cambien de turno y noten cómo se siente recibir atención.
Para practicar hoy: Puedo hacer una pausa para que otra persona se sienta escuchada.
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Completar la escena
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