Parábola de Jesús · Parte 15 de 20 · 3 min
El hombre que olvidó perdonar
Pedro le preguntó a Jesús cuántas veces debía perdonar. Jesús respondió con una historia sobre un rey y uno de sus siervos.
El siervo debía al rey una cantidad enorme de dinero. Era tanto que no podía pagarlo.
Cuando el rey le pidió cuentas, el hombre se arrodilló y suplicó paciencia.
El rey sintió compasión.
«Te perdono la deuda. Puedes irte en paz».
El siervo ya no tenía que pagar aquella deuda inmensa.

Pero al salir encontró a otro siervo que le debía mucho menos.
En lugar de recordar la bondad que había recibido, exigió que le pagara enseguida.
El otro hombre también pidió paciencia. Necesitaba tiempo.
Sin embargo, el siervo no quiso escucharlo y mandó que lo llevaran a la cárcel.
Otros siervos vieron lo sucedido y se entristecieron. Fueron a contárselo al rey.

El rey lo llamó. Le recordó que había perdonado su gran deuda. ¿No debía él también tener compasión?
El hombre tuvo que responder por su falta de misericordia.
Jesús enseñó que el perdón que recibimos de Dios debe ayudarnos a perdonar de corazón.
Si alguien se equivoca y pide perdón, podemos escuchar y buscar cómo volver a tratarnos con cariño.
Perdonar no significa decir que hacer daño está bien. Tampoco significa guardar silencio si alguien nos lastima.
Siempre podemos pedir ayuda y protección a un adulto de confianza.
Pero no necesitamos alimentar el deseo de hacer sufrir al otro por venganza.
Podemos pedir a Dios un corazón amable, capaz de recordar la paciencia con la que él nos ayuda.
Jesús nos cuenta una historia, y su amor nos acompaña.
Adaptación de Mateo 18:21–35.
Apoyo: Palabras de vida del gran Maestro, capítulo 19: Cómo se alcanza el perdón. Leer la referencia