Stories With a Purpose

Daniel y sus amigos: fieles lejos de casa · Parte 2 de 8 · 4 min

Una decisión en la mesa

En el palacio de Babilonia, Daniel y sus amigos tenían mucho que aprender. También recibían comida de la mesa del rey y vino para beber. A primera vista, aquello podía parecer un gran privilegio.

Pero Daniel quería ser fiel a Dios en su manera de vivir. Decidió no comer ni beber aquello que lo apartara de sus principios. No deseaba ofender a nadie; necesitaba encontrar una manera respetuosa de explicarlo.

Habló con el funcionario que los cuidaba y pidió que no lo obligaran a comer la comida del rey. Dios permitió que aquel hombre mirara a Daniel con buena voluntad. Aun así, el funcionario tenía miedo.

Si los jóvenes parecían débiles, el rey podía culparlo. Su preocupación era real. Daniel escuchó ese problema en lugar de enojarse porque no recibía inmediatamente la respuesta que esperaba.

Daniel pidió una alternativa con respeto.
Daniel pidió una alternativa con respeto.

Entonces propuso al encargado de los cuatro amigos una prueba de diez días: les servirían legumbres y agua. Después podrían comparar cómo estaban ellos y los demás jóvenes. El encargado aceptó observar los resultados.

Cada día, el agua llenaba los vasos y la comida sencilla llegaba a la mesa. Los amigos mantuvieron su decisión durante toda la prueba. No se trataba de ganar una discusión, sino de vivir de acuerdo con su fe.

Durante diez días recibieron legumbres y agua.
Durante diez días recibieron legumbres y agua.

Al terminar los diez días, los cuatro se veían saludables. El encargado siguió dándoles legumbres en lugar de la comida y el vino del rey. Habían encontrado una respuesta sin despreciar ni insultar a otras personas.

La preparación continuó. Daniel, Ananías, Misael y Azarías estudiaban con atención. Necesitaban escuchar a sus maestros, recordar palabras nuevas y hacer bien las tareas que recibían.

Dios les dio conocimiento e inteligencia. Daniel recibió además entendimiento para comprender visiones y sueños. Los amigos no usaron esos dones para presumir: debían prepararse para servir con responsabilidad.

Los cuatro amigos aprendían con atención.
Los cuatro amigos aprendían con atención.

Cuando acabó el tiempo de enseñanza, los llevaron ante Nabucodonosor. El rey conversó con ellos y comprobó su comprensión. Entre los jóvenes preparados para servir, aquellos cuatro se distinguían por su sabiduría.

La decisión de Daniel había comenzado en su corazón y se había expresado con respeto. Pudo mantenerse firme y, al mismo tiempo, escuchar la preocupación de otra persona y proponer una solución.

El rey reconoció la sabiduría de los jóvenes.
El rey reconoció la sabiduría de los jóvenes.

Cuando tenemos que escoger, también podemos detenernos y pedir ayuda. Un adulto puede orientarnos para cuidar nuestro cuerpo y respetar nuestras creencias. Ser fiel no exige hablar con dureza; podemos elegir con firmeza y amabilidad.

Basado en Daniel 1:8–21 · Profetas y reyes, 39.

Para conversar en familia

  • Respeto
  • Dominio propio
  • Perseverancia

Versículo para memorizar

“Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse”

Daniel 1:8 · fragmentoRVR1960

  1. ¿Qué pidió Daniel para comer y beber?
  2. ¿Cómo tomó en cuenta la preocupación del encargado?
  3. ¿A quién puedes pedir ayuda cuando tienes que elegir?

Actividad · 2–5 minutos

Elegir con respeto

Un adulto ofrece dos opciones seguras para una merienda o una tarea. El niño explica su elección con amabilidad y escucha una pregunta del adulto. Practiquen decir: «Prefiero esta opción, por favor», sin burlarse de lo que otra persona elija.

Para practicar hoy: Puedo elegir con firmeza y amabilidad.

Más historias con estos valores

Contar y elegir

Abre la actividad interactiva o prepara la hoja imprimible para casa, clase o familia.

Abrir actividad